La menstruación como tema de derechos humanos
Cada 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer nos invita a reflexionar sobre las diversas luchas que enfrentan las mujeres en su búsqueda de igualdad y dignidad.
Uno de estos temas, a menudo silenciado, es la menstruación. Más allá de ser un proceso biológico natural, la menstruación está intrínsecamente ligada a los derechos humanos y al empoderamiento femenino.
Cuando las mujeres no pueden acceder a instalaciones de baño seguras y medios seguros y eficaces de manejo de la higiene menstrual, no pueden manejar su menstruación con dignidad. Las burlas relacionadas con la menstruación, la exclusión y la vergüenza también socavan el principio de la dignidad humana.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) considera que la higiene menstrual está directamente relacionada con la igualdad de género y el derecho al agua, saneamiento, salud, educación y participación.
En este contexto, los calzones menstruales se presentan como una alternativa innovadora y sostenible para la gestión menstrual. Ofrecen comodidad y seguridad, permitiendo a las mujeres continuar con sus actividades diarias sin preocupaciones. Además, al ser reutilizables, contribuyen a la reducción de residuos y promueven prácticas más ecológicas.
El 8M nos recuerda la importancia de luchar por los derechos de las mujeres en todos los ámbitos, incluyendo la salud menstrual. Es esencial reconocer la menstruación como un tema de derechos humanos y trabajar juntxs para eliminar los estigmas y barreras que aún existen. Solo así lograremos una sociedad más justa y equitativa para todas las mujeres.